| Casanova, quien carecía
suficiente dinero para hacer frente a la empresa que había iniciado, decidió
conversar con algunos amigos del Litoral y consiguió como socios a Manuel
Malpica, José Antonio Díaz, Jesus Morales Valarino, Mario Gómez
y Pablo Díaz. En esa primera incursión en el circuito profesional
La Guaira concluye con marca de 23-19, pero no logra acceder a la serie semifinal
que fue disputada por Caracas y Valencia. Los Tiburones necesitaron dos campañas
más para cargar con el gallardete, tras derrotar a los Leones en cinco
juegos por 4-1. Ese conjunto fue dirigido por Casanova y tuvo entre sus
filas a Luis Aparicio, flamante miembro del Salón de la Fama del beisbol
estadounidense; Angel Bravo, José Herreran y Elio Chacón como máximas
figuras nativas. Al talentoso mánager venezolano se le vence el contrato
y la junta directiva de la empresa que se habia constituido para administrar al
club opta por entregarle su parte. Para recabar fondos, se inclinaron por
vender acciones. A pesar de ello, el negocio siguió por mal camino, pero
surgieron las figuras de Pedro Padrón Panza, Guillermo Gómez y Héctor
Hoffman. Pedro Padrón Panza fallece a los 78 años y el futuro de
su amado equipo queda en mano de su hijo Pedro Padrón Briñez y por
la fuerza del destino fallece en la tragedia que sacudió Vargas en diciembre
de 1999. Marcados por el luto de la desaparición de Pedro Padrón
Bríñez, los Tiburones de la Guaira tratarán de revivir en
esta temporada su época de gloria de los 70's y 80's con la ayuda del manager
Luis Salazar, quien perteneció por esos años a la llamada "guerrilla
de La Guaira" y de quien se espera inyecte energías tan fuertes como
la samba ensordecedora que en cada encuentro acompaña a los predadores
oceánicos. Fuente: El
Universal (2001-2002) |